Cuando el viento frío sopla o cuando el cuerpo y la mente están agotados y necesitan un consuelo cálido, ¿hay algo más reconfortante y satisfactorio que un buen Gamjatang? Esta sopa coreana de hueso de cerdo, conocida por su caldo profundo y sabroso de espinazo de cerdo, combinado con diversas verduras y un condimento picante, es un plato que llena el alma y el estómago de felicidad. Es la comida reconfortante favorita de coreanos de todas las edades. Aunque pueda parecer complejo, siguiendo unos pocos pasos clave, podrás recrear en casa un sabor tan profundo y rico como el de cualquier restaurante. Con la receta que te compartiré hoy, anímate a preparar tu propio Gamjatang casero y disfruta de una abundante comida con tu familia. Esta guía detallada está diseñada para que incluso los principiantes puedan seguirla fácilmente, desde la preparación de los ingredientes hasta los secretos para lograr un sabor inigualable.
Paso 1: Preparación de los Huesos y Eliminación de la Sangre
El primer paso para un delicioso Gamjatang es preparar espinazo de cerdo fresco y eliminar completamente la sangre. Primero, enjuaga bien los huesos bajo agua fría. Luego, colócalos en un recipiente grande, cúbrelos con agua fría y déjalos en remojo durante aproximadamente 3 a 4 horas para que suelten la sangre. Cambiar el agua una o dos veces durante este proceso lo hará más efectivo. Este paso es crucial para eliminar cualquier olor indeseado y asegurar un caldo limpio y sabroso. Si se omite o se hace de forma superficial, será difícil eliminar el olor característico de los huesos, incluso con los condimentos más deliciosos.

Paso 2: Hervir los Huesos y Eliminar Impurezas
Una vez que los huesos de cerdo han soltado la sangre, es hora de hervirlos para eliminar las impurezas restantes. En una olla grande, coloca los huesos y cúbrelos generosamente con agua. Añade 10 granos de pimienta entera, la parte blanca de 1 puerro (o cebolleta grande), 5 dientes de ajo enteros y un trozo de jengibre. Lleva a ebullición a fuego alto. Una vez que hierva, cocina durante unos 10 minutos más para eliminar las impurezas y la grasa que aún puedan tener los huesos. Desecha completamente esta primera agua de cocción. Luego, enjuaga los huesos bajo agua corriente fría para quitar cualquier fragmento de hueso o residuo.

Paso 3: Preparar el Caldo y la Salsa de Condimento
Vuelve a colocar los huesos de cerdo limpios en la olla y añade 2.5 litros de agua. Incorpora la parte blanca de 1 puerro (o cebolleta), 5 dientes de ajo enteros y un trozo de jengibre. Lleva a ebullición a fuego alto y luego reduce a fuego medio-bajo, dejando cocer a fuego lento durante 1 hora y 30 minutos a 2 horas para extraer un caldo rico y concentrado. Mientras los huesos se ablandan, prepara la salsa de condimento. En un bol, mezcla 5 cucharadas de gochugaru (chile en polvo coreano), 2 cucharadas de doenjang (pasta de soja fermentada coreana), 1 cucharada de gochujang (pasta de chile coreana), 3 cucharadas de ajo picado, 1 cucharadita de jengibre picado, 2 cucharadas de gukganjang (salsa de soja para sopa coreana), 1 cucharada de myeolchiaekjeot (salsa de anchoas o pescado), 4 cucharadas de deulkkaegaru (polvo de perilla), 2 cucharadas de mirin (vino de cocina) y una pizca de pimienta negra. Mezcla bien todos los ingredientes hasta obtener una pasta homogénea.

Paso 4: Añadir Verduras y Cocinar a Fuego Lento
Una vez que el caldo haya desarrollado su sabor y los huesos de cerdo estén tiernos, retira los huesos y desecha el puerro, el ajo y el jengibre del caldo. Prepara 2 patatas, cortándolas en trozos grandes. También, corta 200g de ugeoji (hojas exteriores de col napa o hojas de rábano secas, previamente hervidas y tiernas) en trozos del tamaño de un bocado. Vuelve a poner los huesos en el caldo junto con las patatas y lleva a ebullición. Cuando las patatas estén medio cocidas, añade la mitad de la salsa de condimento preparada y el ugeoji. Continúa hirviendo a fuego medio durante 15-20 minutos más, permitiendo que los sabores se integren bien en todos los ingredientes.

Paso 5: Ajustar el Sabor y Finalizar
Cuando las patatas y el ugeoji estén tiernos, añade el resto de la salsa de condimento. Ajusta el sabor con gukganjang (salsa de soja para sopa) o sal si es necesario. Finalmente, incorpora un manojo de hojas de perilla (deulkkaennip) cortadas en trozos grandes, 1 puerro (o cebolleta) cortado en rodajas diagonales y 1 chile verde coreano (cheongyang gochu) también cortado en rodajas, y deja que hierva un poco más. Es importante no cocinar demasiado las hojas de perilla y el puerro para preservar su aroma fresco. Justo antes de apagar el fuego, añade una o dos cucharadas adicionales de deulkkaegaru (polvo de perilla) para maximizar el sabor a nuez, y tu Gamjatang perfecto estará listo.

Conclusión
¡Con un tazón de Gamjatang preparado con tanto esmero como este, no tendrás nada que envidiar a los restaurantes especializados! El caldo profundo extraído de los huesos, el condimento picante y la suavidad del ugeoji y las patatas crean una armonía perfecta que es simplemente exquisita. Al principio, puede parecer que hay muchos pasos, pero una vez que lo prepares, la próxima vez te resultará mucho más sencillo. El Gamjatang sobrante se puede guardar en el refrigerador y recalentar, o puedes añadir fideos de ramen o sujaebi (pasta de harina hecha a mano) para disfrutar de una variación deliciosa. Espero que disfrutes de momentos felices y reconfortantes, nutriendo tu cuerpo y alma con este cálido Gamjatang junto a tus seres queridos. ¡Que esta receta añada un toque de calidez a tu mesa, y nos vemos la próxima vez con otra deliciosa receta!