Gamjatang Casero: Receta Auténtica de Sopa Coreana de Hueso de Cerdo Picante y Reconfortante

Cuando el viento frío sopla o cuando el cuerpo y la mente están agotados y necesitan un consuelo cálido, ¿hay algo más reconfortante y satisfactorio que un buen Gamjatang? Esta sopa coreana de hueso de cerdo, conocida por su caldo profundo y sabroso de espinazo de cerdo, combinado con diversas verduras y un condimento picante, es un plato que llena el alma y el estómago de felicidad. Es la comida reconfortante favorita de coreanos de todas las edades. Aunque pueda parecer complejo, siguiendo unos pocos pasos clave, podrás recrear en casa un sabor tan profundo y rico como el de cualquier restaurante. Con la receta que te compartiré hoy, anímate a preparar tu propio Gamjatang casero y disfruta de una abundante comida con tu familia. Esta guía detallada está diseñada para que incluso los principiantes puedan seguirla fácilmente, desde la preparación de los ingredientes hasta los secretos para lograr un sabor inigualable.

Paso 1: Preparación de los Huesos y Eliminación de la Sangre

El primer paso para un delicioso Gamjatang es preparar espinazo de cerdo fresco y eliminar completamente la sangre. Primero, enjuaga bien los huesos bajo agua fría. Luego, colócalos en un recipiente grande, cúbrelos con agua fría y déjalos en remojo durante aproximadamente 3 a 4 horas para que suelten la sangre. Cambiar el agua una o dos veces durante este proceso lo hará más efectivo. Este paso es crucial para eliminar cualquier olor indeseado y asegurar un caldo limpio y sabroso. Si se omite o se hace de forma superficial, será difícil eliminar el olor característico de los huesos, incluso con los condimentos más deliciosos.

💡 Consejos: Para una eliminación de sangre más eficiente, puedes añadir un poco de harina o agua de arroz al agua fría. Esto ayuda a que la sangre se desprenda mejor y a eliminar impurezas de los huesos. Tomarse el tiempo necesario para este proceso es la clave para un Gamjatang sabroso y sin olores.

Preparación de los Huesos y Eliminación de la Sangre

Paso 2: Hervir los Huesos y Eliminar Impurezas

Una vez que los huesos de cerdo han soltado la sangre, es hora de hervirlos para eliminar las impurezas restantes. En una olla grande, coloca los huesos y cúbrelos generosamente con agua. Añade 10 granos de pimienta entera, la parte blanca de 1 puerro (o cebolleta grande), 5 dientes de ajo enteros y un trozo de jengibre. Lleva a ebullición a fuego alto. Una vez que hierva, cocina durante unos 10 minutos más para eliminar las impurezas y la grasa que aún puedan tener los huesos. Desecha completamente esta primera agua de cocción. Luego, enjuaga los huesos bajo agua corriente fría para quitar cualquier fragmento de hueso o residuo.

💡 Consejos: Este primer hervor y el posterior lavado de los huesos son pasos cruciales que determinarán la claridad y la ausencia de olores en tu caldo. Aunque pueda parecer tedioso, es indispensable para lograr un Gamjatang limpio y refrescante. Al lavar los huesos, asegúrate de usar agua fría para evitar que se cocinen demasiado y para preservar sus jugos.

Hervir los Huesos y Eliminar Impurezas

Paso 3: Preparar el Caldo y la Salsa de Condimento

Vuelve a colocar los huesos de cerdo limpios en la olla y añade 2.5 litros de agua. Incorpora la parte blanca de 1 puerro (o cebolleta), 5 dientes de ajo enteros y un trozo de jengibre. Lleva a ebullición a fuego alto y luego reduce a fuego medio-bajo, dejando cocer a fuego lento durante 1 hora y 30 minutos a 2 horas para extraer un caldo rico y concentrado. Mientras los huesos se ablandan, prepara la salsa de condimento. En un bol, mezcla 5 cucharadas de gochugaru (chile en polvo coreano), 2 cucharadas de doenjang (pasta de soja fermentada coreana), 1 cucharada de gochujang (pasta de chile coreana), 3 cucharadas de ajo picado, 1 cucharadita de jengibre picado, 2 cucharadas de gukganjang (salsa de soja para sopa coreana), 1 cucharada de myeolchiaekjeot (salsa de anchoas o pescado), 4 cucharadas de deulkkaegaru (polvo de perilla), 2 cucharadas de mirin (vino de cocina) y una pizca de pimienta negra. Mezcla bien todos los ingredientes hasta obtener una pasta homogénea.

💡 Consejos: Mientras el caldo hierve, retira la espuma que suba a la superficie para asegurar un sabor más limpio y puro. Añadir una cantidad generosa de deulkkaegaru (polvo de perilla) a la salsa no solo aportará un sabor a nuez delicioso, sino que también le dará una consistencia más espesa, realzando el sabor del Gamjatang. Preparar la salsa con antelación y dejarla reposar permite que los sabores se mezclen y profundicen.

Preparar el Caldo y la Salsa de Condimento

Paso 4: Añadir Verduras y Cocinar a Fuego Lento

Una vez que el caldo haya desarrollado su sabor y los huesos de cerdo estén tiernos, retira los huesos y desecha el puerro, el ajo y el jengibre del caldo. Prepara 2 patatas, cortándolas en trozos grandes. También, corta 200g de ugeoji (hojas exteriores de col napa o hojas de rábano secas, previamente hervidas y tiernas) en trozos del tamaño de un bocado. Vuelve a poner los huesos en el caldo junto con las patatas y lleva a ebullición. Cuando las patatas estén medio cocidas, añade la mitad de la salsa de condimento preparada y el ugeoji. Continúa hirviendo a fuego medio durante 15-20 minutos más, permitiendo que los sabores se integren bien en todos los ingredientes.

💡 Consejos: Es mejor cortar las patatas en trozos grandes para evitar que se deshagan fácilmente durante la cocción. El ugeoji se puede hervir con antelación y congelar, lo que lo hace muy conveniente para usar cuando lo necesites. En lugar de añadir toda la salsa de una vez, es recomendable ir probando y ajustando la cantidad para evitar que quede demasiado picante o salado.

Añadir Verduras y Cocinar a Fuego Lento

Paso 5: Ajustar el Sabor y Finalizar

Cuando las patatas y el ugeoji estén tiernos, añade el resto de la salsa de condimento. Ajusta el sabor con gukganjang (salsa de soja para sopa) o sal si es necesario. Finalmente, incorpora un manojo de hojas de perilla (deulkkaennip) cortadas en trozos grandes, 1 puerro (o cebolleta) cortado en rodajas diagonales y 1 chile verde coreano (cheongyang gochu) también cortado en rodajas, y deja que hierva un poco más. Es importante no cocinar demasiado las hojas de perilla y el puerro para preservar su aroma fresco. Justo antes de apagar el fuego, añade una o dos cucharadas adicionales de deulkkaegaru (polvo de perilla) para maximizar el sabor a nuez, y tu Gamjatang perfecto estará listo.

💡 Consejos: Según tu preferencia, puedes añadir más chiles verdes coreanos (cheongyang gochu) o chiles rojos para un toque extra de picante. Ingredientes como la crisantemo comestible (ssukgat) o los hongos enoki también pueden enriquecer el sabor y la presentación del plato. Sirve un tazón humeante con arroz blanco, y tendrás una comida abundante que satisfará a toda la familia.

Ajustar el Sabor y Finalizar

Conclusión

¡Con un tazón de Gamjatang preparado con tanto esmero como este, no tendrás nada que envidiar a los restaurantes especializados! El caldo profundo extraído de los huesos, el condimento picante y la suavidad del ugeoji y las patatas crean una armonía perfecta que es simplemente exquisita. Al principio, puede parecer que hay muchos pasos, pero una vez que lo prepares, la próxima vez te resultará mucho más sencillo. El Gamjatang sobrante se puede guardar en el refrigerador y recalentar, o puedes añadir fideos de ramen o sujaebi (pasta de harina hecha a mano) para disfrutar de una variación deliciosa. Espero que disfrutes de momentos felices y reconfortantes, nutriendo tu cuerpo y alma con este cálido Gamjatang junto a tus seres queridos. ¡Que esta receta añada un toque de calidez a tu mesa, y nos vemos la próxima vez con otra deliciosa receta!

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